Florenci Fruits, una empresa familiar innovadora de Sant Pere Pescador, se dedica al cultivo, la clasificación y la transformación de manzanas. La gestión de la empresa requiere mucha energía —desde instalaciones de refrigeración hasta líneas de transformación— y depende en gran medida de un suministro energético estable.
Pero precisamente esa estabilidad era la que faltaba.
La empresa estaba conectada a un transformador comunitario, junto con varias empresas de la zona. Cada ampliación en la región reducía aún más la tensión, lo que suponía una carga cada vez mayor para la red local. Cuando Florenci Fruits se pasó a la energía solar, el reto se agravó: con pleno sol, la empresa suministraba energía más que suficiente, pero en cuanto se nublaba, la tensión caía abruptamente.
El resultado:
- Las máquinas se paraban
- Los compresores se apagaban
- Los procesos de producción tenían que reiniciarse una y otra vez
Por lo tanto, el cambio a la energía solar no trajo la libertad que Florenci Fruits esperaba, sino inquietud y paradas. Era hora de encontrar una solución estructural que aportara seguridad, independientemente del tiempo o de la carga de la red.
Dado que en España la probabilidad de cortes de electricidad es mayor que en los Países Bajos y que la refrigeración de la fruta es un proceso extremadamente delicado, también hemos mitigado ese riesgo de inmediato. El sistema puede funcionar completamente fuera de la red y está equipado con un generador de emergencia de 400 kVA. De este modo, el proceso operativo queda totalmente garantizado incluso en caso de cortes de electricidad prolongados.